DE MIRAFLORES A MANHATTAN: LA TORTURA ENTRA AL CENTRO DEL CASO CONTRA MADURO Y CILIA FLORES

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ACONTECER · INTERNACIONALES La tortura entra al centro del proceso judicial contra el antiguo poder venezolano. Por Phoenix Team Global · 8 de octubre de 2026 Una nueva acusación cambia la dimensión…

La tortura entra al centro del proceso judicial contra el antiguo poder venezolano.

Por Phoenix Team Global · 8 de octubre de 2026

Imagen principal del reportaje sobre el proceso judicial contra Nicolás Maduro y Cilia Flores

Una nueva acusación cambia la dimensión del caso

El proceso judicial que enfrenta en Estados Unidos el exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, acaba de adquirir una nueva dimensión.

Fiscales federales de Nueva York hicieron pública este jueves una nueva acusación formal —superseding indictment— que incorpora el cargo de conspiración para cometer tortura, ampliando el proceso penal que ya enfrentaban por delitos relacionados con narcotráfico, narcoterrorismo y armas.

La acusación sostiene que Maduro y Flores participaron en un sistema de represión que habría utilizado la detención arbitraria, la violencia y la tortura contra opositores y otras personas consideradas amenazas para la permanencia del poder. (Reuters)

La Fiscalía afirma que miles de venezolanos fueron amenazados, detenidos, torturados o asesinados durante el período comprendido entre 1999 y 2025, y que entre las víctimas descritas en la nueva acusación figuran tres ciudadanos estadounidenses. (Reuters)

Pero hay una precisión indispensable: estas son alegaciones de la Fiscalía y deberán ser probadas ante un tribunal. Maduro y Flores no han sido declarados culpables de estos nuevos cargos.

El expediente describe métodos extremos de tortura

La nueva acusación federal contiene relatos de presuntos abusos que incluyen descargas eléctricas, golpizas, asfixia y tortura psicológica.

Los fiscales sostienen que Maduro no habría sido simplemente un presidente bajo cuyo mandato ocurrieron abusos, sino que habría autorizado el uso de tortura contra personas específicas y supervisado un sistema que empleaba la detención, la violencia y la tortura como mecanismos de represión política. (ABC News)

Uno de los episodios descritos corresponde a un militar venezolano sospechoso de conspirar contra Maduro. Según la acusación, en 2013 habría sido sometido durante interrogatorios a descargas eléctricas y a posiciones físicas extremas.

Otro caso corresponde a un ciudadano estadounidense detenido en Venezuela, quien habría sido sometido a golpes y descargas eléctricas, incluyendo en brazos, piernas y genitales, después de ser acusado de conspirar para asesinar a Maduro. (Reuters)

La Fiscalía también alega que Maduro recibió información sobre el tratamiento de determinados detenidos y que habría tenido conocimiento directo de determinados actos de tortura.

Cilia Flores: la Fiscalía le atribuye un papel propio

La acusación tampoco presenta a Cilia Flores únicamente como la esposa de Maduro.

Los fiscales sostienen que Flores participó en el desarrollo del sistema represivo y que habría ordenado la tortura de determinadas personas.

Ese aspecto puede adquirir especial importancia durante el juicio, porque la Fiscalía deberá demostrar no solamente la existencia de un aparato represivo, sino también qué conducta concreta atribuye a Flores, cuál era su conocimiento y cuál fue su participación en la presunta conspiración. (AP News)

Flores, por medio de sus abogados, ha negado las acusaciones y ha cuestionado el momento en que fueron divulgados los nuevos cargos. Maduro también niega las nuevas acusaciones. (Reuters)

Imagen complementaria del reportaje

Tres ciudadanos estadounidenses entre las víctimas descritas

Este elemento puede tener particular relevancia para el proceso federal estadounidense.

La acusación describe nueve presuntas víctimas de tortura; tres de ellas son ciudadanos estadounidenses. Entre los casos mencionados se encuentra el de una persona que habría sufrido golpes, descargas eléctricas y otros abusos durante meses de encarcelamiento.

Otro ciudadano estadounidense habría sido golpeado reiteradamente y habría sufrido una lesión permanente en un ojo. (AP News)

Uno de los nombres que ha vuelto a aparecer en el contexto de estas acusaciones es Matthew Heath, exmarine estadounidense detenido en Venezuela en 2020 y posteriormente liberado.

Heath ha presentado anteriormente acciones legales en Estados Unidos relacionadas con las condiciones de su detención y presuntos actos de tortura.

En mayo de 2026, él y otro exdetenido obtuvieron una sentencia civil por 300 millones de dólares contra Maduro y otros altos funcionarios venezolanos por acusaciones relacionadas con tortura. (AP News)

¿Por qué Estados Unidos puede procesar hechos ocurridos en Venezuela?

Aquí se encuentra uno de los componentes jurídicos más importantes del caso.

La legislación federal estadounidense contempla la posibilidad de procesar determinados actos de tortura cometidos fuera de Estados Unidos bajo circunstancias específicas.

La cuestión adquiere especial relevancia porque Maduro se encuentra actualmente bajo custodia estadounidense.

Por tanto, el proceso no depende exclusivamente de demostrar que la tortura ocurrió dentro de territorio estadounidense. La Fiscalía está intentando establecer una conexión jurídica suficiente entre los acusados, las presuntas víctimas y la jurisdicción federal.

Esta será, previsiblemente, una de las áreas que la defensa intentará cuestionar con mayor fuerza.

La batalla por la inmunidad

Maduro y Flores ya han planteado argumentos relacionados con la inmunidad derivada de su condición de antiguos dirigentes de Venezuela.

Sus abogados han solicitado que el proceso sea desestimado, alegando inmunidad como antiguos representantes de un Estado extranjero.

La Fiscalía, por su parte, sostiene que esa protección no impide necesariamente el procesamiento penal en Estados Unidos.

El juez federal Alvin Hellerstein deberá resolver varias de estas cuestiones preliminares antes de que el proceso avance hacia un eventual juicio. (Reuters)

La discusión puede convertirse en uno de los precedentes jurídicos más observados del proceso.

De narcotráfico a tortura: el expediente se amplía

La nueva acusación no sustituye simplemente las imputaciones anteriores. Las complementa.

Maduro y Flores ya enfrentaban cargos relacionados con una conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos, narcoterrorismo y delitos vinculados con armas.

Ahora la Fiscalía añade una acusación de conspiración para cometer tortura.

El resultado es un proceso que abarca diferentes dimensiones de la estructura que los fiscales atribuyen al antiguo poder venezolano: narcotráfico + narcoterrorismo + armas + represión + tortura.

Maduro y Flores se declararon no culpables de los cargos originales y todavía deben responder formalmente a la nueva acusación. (Reuters)

Hugo Carvajal y la posible importancia de los antiguos funcionarios

Otro elemento que podría resultar relevante es el papel de antiguos funcionarios venezolanos que conocen desde dentro las estructuras de seguridad del Estado.

La nueva acusación menciona a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), organismo señalado durante años por organizaciones de derechos humanos en relación con denuncias de tortura y malos tratos.

El expediente también se desarrolla en un contexto en el que el general venezolano Hugo “El Pollo” Carvajal, antiguo jefe de inteligencia militar, ha cooperado con las autoridades estadounidenses después de declararse culpable de delitos relacionados con narcotráfico. (AP News)

La posible utilización de testimonios de antiguos funcionarios podría ser especialmente importante si la Fiscalía pretende demostrar una cadena de mando que conecte las decisiones de las máximas autoridades con actos concretos cometidos en centros de detención.

La pregunta central: ¿un sistema de represión o actos individuales?

Más allá de cada episodio de tortura descrito en el expediente, el núcleo jurídico del caso podría resumirse en una pregunta:

¿Existió una estructura organizada de represión cuya responsabilidad llegó hasta Maduro y Flores?

Esa diferencia será fundamental.

No basta con demostrar que hubo torturas durante los años de gobierno de Maduro.

La Fiscalía tendrá que probar, conforme al estándar penal estadounidense, la participación de los acusados en la conspiración y los elementos específicos de los delitos imputados.

Por eso, documentos, comunicaciones, testimonios de funcionarios, testimonios de víctimas, registros de inteligencia y cualquier evidencia que permita reconstruir la cadena de decisiones pueden adquirir un enorme peso durante el proceso.

Un caso que trasciende a Venezuela

Las acusaciones estadounidenses se producen además mientras la actuación del Estado venezolano ha sido objeto durante años de investigaciones y denuncias internacionales por presuntos crímenes contra la humanidad.

Sin embargo, hay que distinguir los procesos.

La investigación internacional y el proceso penal estadounidense son procedimientos jurídicamente diferentes.

Lo que ocurre ahora en Nueva York no constituye una sentencia internacional sobre la responsabilidad del Estado venezolano. Es un proceso penal federal contra individuos determinados.

Pero la nueva acusación introduce en una corte estadounidense una serie de alegaciones que durante años han formado parte del debate internacional sobre la represión política y las violaciones de derechos humanos en Venezuela.

El juicio que viene

El juicio de Maduro y Flores está previsto actualmente para el 1 de junio de 2027, aunque el calendario puede modificarse como consecuencia de las disputas jurídicas preliminares. (Reuters)

Hasta entonces, el proceso estará marcado por varias preguntas:

  • ¿Tiene Estados Unidos jurisdicción sobre los hechos?
  • ¿Qué alcance tendrá la inmunidad que invocan los acusados?
  • ¿Podrá la Fiscalía demostrar una cadena de mando?
  • ¿Qué testimonios de víctimas y antiguos funcionarios serán presentados?
  • ¿Qué documentos y comunicaciones podrán ser utilizados como evidencia?

¿Podrá el Gobierno estadounidense demostrar ante un jurado que Maduro y Flores participaron conscientemente en una conspiración para utilizar la tortura como instrumento de poder?

La respuesta no la dará un comunicado de prensa.

La dará un tribunal.

Y, para miles de venezolanos que durante años denunciaron abusos, el interrogante ahora es otro:

¿Podrá la justicia convertir las denuncias en hechos jurídicamente probados?

Phoenix Team Global seguirá el desarrollo de este proceso.

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