
Pedro Omar Mora Mogollón expone la brecha entre demanda y generación eléctrica y plantea alternativas académicas para aliviar la crisis en Barinas.
Por Briceida C. Morales Alburjas | C.N.P. 12.817 · 3 min de lectura
El director de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Los Andes constató en Barinas la intermitencia del servicio eléctrico y expuso alternativas académicas para aliviar la presión sobre el sistema.
El profesor Pedro Omar Mora Mogollón, director de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Los Andes e investigador experto en el área de potencia, experimentó la severidad de la crisis eléctrica al llegar a Barinas para participar en un foro organizado por Fedecámaras Barinas. En un día, registró fallas intermitentes entre su hotel y distintas zonas comerciales de la ciudad.
Esta vivencia le permitió constatar de primera mano la precaria generación y la vulnerabilidad de la región suroccidental, así como la dureza del esquema de racionamiento que afecta a la entidad, antes de presentar sus análisis técnicos ante el gremio empresarial. El investigador advirtió que el panorama del sector eléctrico nacional es desalentador y podría agravarse en los próximos meses.
Según las cifras expuestas por Mora Mogollón, el país registra una demanda aproximada de 16.050 megavatios, mientras que la generación real ronda los 2.500 megavatios, una brecha que, indicó, profundiza el racionamiento nacional.
Fallas críticas en Guri y vulnerabilidad regional
El experto atribuyó parte de la situación a la salida de servicio de dos unidades de gran capacidad de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, en Guri:
- Unidad 17: con capacidad de 730 megavatios, se encuentra fuera de servicio.
- Unidad 15: fue retirada recientemente de operación por un severo problema de cavitación en los álabes de las turbinas tipo Francis. De acuerdo con Mora Mogollón, se perdieron cerca de 450 kilos de peso en la estructura, lo que deterioró fuertemente el extractor de la máquina.
Propuestas de la academia: soluciones rápidas y de bajo costo
Ante este escenario, la academia ha planteado alternativas de rápida implementación para aliviar la carga del sistema eléctrico:
- Parques fotovoltaicos en embalses: instalar sistemas solares flotantes o aledaños a embalses como Masparro, Majagua y Peñalarga. La propuesta permitiría inyectar unos 1.560 megavatios al suroccidente del país.
- Inversión estimada: 1.560 millones de dólares —un millón por megavatio—, frente a los 20.000 millones que costaría recuperar las turbinas de gas.
- Tiempo de respuesta: entre cuatro y ocho meses para su puesta en marcha, frente a los dos años estimados para las turbinas térmicas y más de cinco para las hidráulicas.
- Mantenimiento: costos operativos mínimos en comparación con el gasto en combustible fósil que requerirían plantas térmicas equivalentes.
- Doble uso horario: ajustar los husos horarios del país, sincronizando uno con la hora de Colombia para el occidente y manteniendo otro para el oriente. Según el planteamiento, la medida ahorraría diariamente unos 12 centímetros en el nivel del embalse de Guri, equivalentes a unos 300 megavatios, el consumo total del estado Barinas.
Perspectivas para el sector comercial y empresarial
El experto señaló que el futuro inmediato dependerá de la voluntad de aplicar soluciones a corto plazo. Si se implementan los proyectos fotovoltaicos propuestos, el sector comercial e industrial de Barinas podría ver un alivio entre marzo y abril.
De lo contrario, advirtió, la combinación del fenómeno de El Niño con las altas temperaturas previstas para octubre y noviembre elevaría la demanda de megavatios y haría insostenible el sistema actual. Para concluir, sostuvo que solo el esfuerzo de todos permitirá aliviar la situación.
